35 muertos35 muertos. Sergio Álvarez Guarin

En 35 muertos recorremos, junto a su desdichado protagonista, 35 años de la reciente historia colombiana, un periplo plagado de desengaños, barbarie y caos.

El arranque del libro es feroz; te atrapa en sus redes desde el primer momento. Su narración es ágil y espontánea, a la vez que descarnada. Sin embargo, tiene cierta comicidad que hace que no sea una lectura despiadada, y que contrarresta los efectos de la implacable dureza.

El personaje principal, pasa por todo tipo de vicisitudes, empujado por los vaivenes de la suerte. Su intento por sobrevivir y la necesidad de afecto le llevarán a distintas situaciones y roles, desde comunista a estudiante, ladrón, soldado, mendigo… No puedes dejar de sentir ternura y compasión por este buscavidas al que acompañamos desde su singular concepción.

Salpicando su aventura, pequeños relatos de personajes variopintos; historias llenas de crudeza, que terminan de trazar el bosquejo de la desigualdad de Colombia, un país en el que «quien no ha matado o mandado matar a alguien no progresa».

El retrato de la violencia del país, está exento de afectación, narrado con la naturalidad con que se relacionan las cosas cotidianas. Como un paralelismo con la evolución de la atrocidad en Colombia, las primeras escenas te sobrecogen, pero a medida que avanza la narración acabas asimilándolas como algo habitual.

También me ha gustado mucho su estilo directo, el retrato de la realidad sin amaneramientos y la veracidad de los diálogos. En fin, un pedazo de novela…